La Laguna de Ostión, importante cuerpo de agua y vida en Veracruz, y la vida que alberga, se encuentran en peligro por el reciente derrame de crudo que ya está empezando a afectar su vitalidad. Especies como camarones, lizas, chucumite, robalo, cangrejos azules y peludos y el ecosistema de mangle están frente un riesgo enorme; así como el sustento de varias comunidades indígenas y numerosas familias que dependen del cultivo de ostión, almejas y apacta (tipo de almeja que consumen las comunidades costeras).
Además de ello, se detectan ya dieciséis sitios afectados hasta el momento, principalmente playas, entre las que destacan: Punta San Juan, Playa Linda, Zapotitlán, Tecuanapan y Jicacal, así como La Bocana, Paquital, Punta
Huazuntlán y Bocana Rio Temoloapan en la laguna del Ostión en Pajapan, Veracruz; Los Arrecifes y El Salado en Mecayapan, Veracruz; Peña Hermosa y Mirador Pilapa en Tatahuicapan, Veracruz; Barrillas en Coatzacoalcos, Veracruz; y Barra Panteones en Paraíso y Sánchez Magallanes, Tabasco.
Sin embargo, hasta este momento se desconoce el impacto real de las afectaciones en la flora y fauna de los ecosistemas costeros, pero antecedentes de otros derrames revelan impactos graves, de forma directa e indirecta, que en algunos casos son irreversibles. Frente a este tipo de acontecimientos, que no son accidentes aislados, muchas comunidades pesqueras e indígenas y organizaciones ambientalistas han manifestado su inconformidad con la presencia de la industria petrolera en su maritorio y territorio, por las
afectaciones que genera la contaminación y el desplazamiento de zonas de pesca. Es por ello que las comunidades y organizaciones firmantes exigimos acciones inmediatas a las instancias responsables de gobierno, así como a las empresas petroleras, para la inmediata atención del siniestro y evitar mayores afectaciones; para atender a la fauna y a las comunidades afectadas, y para regenerar los ecosistemas, así como acciones para mejorar los protocolos de atención en casos de emergencia.